Según el consejero Joaquín Olona, el presupuesto irá destinado a paliar los efectos de la crisis. Aportando vigor al tejido productivo se afrontará la recuperación de una forma sostenible.
Destacan varias partidas, por ejemplo, el incremento de 2 millones para la dotación de seguros agrarios, un aumento de 1,4 millones para la incorporación de jóvenes y 0,8 millones más para la creación de regadíos mediante el nuevo modelo de financiación. En definitiva, se invertirá en previsión e innovación sin olvidar el relevo generacional. Todo ello favorecerá la productividad.
Desde el Departamento se apuesta por la mejora de la renta de los agricultores y ganaderos, algo que se logrará a través de la reforma de la PAC y la Ley de Protección y Modernización de la Agricultura Familiar. Por cierto, el presupuesto de la PAC es de 452,5 millones, lo que garantizará los pagos íntegros a los beneficiarios.